El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que un equipo designado por su gobierno asumirá la administración y el control institucional de Venezuela, tras la salida de Nicolás Maduro, con el objetivo de garantizar seguridad, estabilidad y manejo de los recursos estratégicos del país.
Durante una comparecencia pública, Trump señaló que la responsabilidad recaerá en altos funcionarios de su administración, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio, así como a responsables del área de seguridad y energía, quienes trabajarán de manera directa en el país sudamericano.
El mandatario indicó que no existe actualmente una autoridad confiable que pueda encargarse del control del Estado venezolano, al señalar que la vicepresidenta designada por Maduro “no tiene capacidad real de mando”. En ese contexto, sostuvo que Estados Unidos no puede retirarse de inmediato sin correr el riesgo de un colapso institucional.
Trump explicó que el equipo estadounidense tendrá como prioridad la seguridad interna y la protección de la infraestructura crítica, especialmente la petrolera, la cual describió como deteriorada y peligrosa. Aseguró que expertos y técnicos estadounidenses ya están siendo enviados para evaluar y recuperar las instalaciones.
Según el presidente, grandes compañías petroleras internacionales, principalmente estadounidenses, invertirán miles de millones de dólares en la rehabilitación del sector energético, y los recursos generados serán utilizados para financiar la administración del país y beneficiar a la población venezolana.
En relación con el liderazgo político interno, Trump afirmó que su gobierno no ha mantenido contacto con María Corina Machado y expresó dudas sobre su respaldo dentro de Venezuela, al considerar que no cuenta con el apoyo suficiente para encabezar el proceso de conducción nacional.
En el plano internacional, Trump indicó que el petróleo venezolano será comercializado con distintos países, incluidos Rusia y China, bajo nuevas condiciones, y reiteró que Estados Unidos busca rodearse de “países estables y seguros” en la región.
El mandatario aseguró que el grupo designado por su gobierno permanecerá en Venezuela el tiempo que sea necesario para garantizar orden, seguridad y funcionamiento del Estado. Y que no dejarán el caos, así como manejar la situación de una manera profesional.




