Roberto Casaá califica de «temeraria y deshonesta» acusación de ADP sobre libros de historia

Santo Domingo.- El director del Archivo General de la Nación aseguró que las acusaciones vertidas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) contra los libros de texto de historia de 5.º y 6.º de la educación primaria, que se hicieron bajo la responsabilidad de esa institución, son temerarias, deshonestas, y todo parece indicar que el presidente del gremio no los ha leído.

El reputado historiador, Roberto Casaá, aclaró que esos libros fueron hechos de acuerdo al currículo vigente, aunque con la libertad propia de los libros de texto, porque los mismos no siguen a pie juntillas el currículo; por lo tanto, el trabajo consistió en desarrollar una serie de temas que van desde la prehistoria de la isla, en el caso de la historia dominicana, que es lo que cuestiona la ADP, hasta finales del siglo XX.

Casaá agregó que del presente siglo solo se trataron algunos temas de manera secundaria y marginal, desde una perspectiva del presente, no de narración sociopolítica, como por ejemplo, la distribución de la población, renta nacional; o sea, el Producto Bruto Interno, las ideas; en fin, las reformas constitucionales, con un examen a la Carta Magna del 2010.

Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, que cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya para los Estados Unidos, el reconocido intelectual dijo que quienes trabajaron en los libros se adecuaron a lo que es un saber y las convicciones propias de los autores de dichos textos, porque se trató de un equipo que escribió los seis libros, dos de los cuales fueron escritos por él.

Explicó que se trató de un trabajo complejo con participaciones múltiples de especialistas en las áreas de edición de textos, documentación, pedagogía, psicología; es decir, que intervino un equipo multidisciplinario para que se hicieran libros de textos con las características cabales, como debe ser.

“Un libro de texto es muy distinto a un libro normal de historia, entonces nosotros procuramos conformar un equipo adecuado, todo de acuerdo con el Ministerio de Educación, y yo diría que un aspecto de estos libros es la narración de los hechos, procesos y análisis, pero otra parte son los ejercicios, coevaluaciones; los diversos mecanismos pedagógicos y psicológicos con la finalidad de que el estudiante logre asimilar e interesarse en la materia”, destacó el profesor universitario.

Sostuvo que “la ADP aduce que ha habido una desnaturalización de la historia dominicana en estos libros y eso es totalmente falso; nos hemos sustentado en documentos, en tradiciones historiográficas y en las convicciones honradas de todos los participantes de ese vasto equipo. Ellos hablan de que hay una adecuación a una llamada Agenda 2030; yo no sé muy bien qué es eso, que los libros llaman a una desnacionalización, a una fusión con Haití; todo eso son fantasías. “Yo escribí un documento donde le muestro que estas acusaciones carecen totalmente de validez, citando zonas y glosando el contenido de los libros de Quinto y Sexto de secundaria, que son los que específicamente están dedicados a la historia dominicana”, sentenció el doctor Casaá.

Dijo desconocer las razones por las cuales el gremio magisterial ha entrado en ese temerario procedimiento de acusaciones a entidades académicas serias, entre ellas el Archivo General de la Nación, pero, en última instancia, le están haciendo un servicio muy negativo a la educación dominicana, puesto que si hay un logro importante en los últimos años de parte del Ministerio de Educación, es haber concebido ese programa que pone al alcance de los estudiantes, por internet y de manera impresa, materiales actualizados y de calidad.

“Parece que el presidente de la ADP no ha leído el libro, entonces es una acusación temeraria y deshonesta porque él engloba a todos los libros; entonces, si hay alguno en particular, él debió haber dicho cuál es el libro y la página donde aparecen plasmados sus alegatos”, censuró el historiador.

Casaá asegura que Duarte fue revolucionario y demócrata radical; rechaza que fuera racista y clasista

El reconocido historiador Roberto Casaá definió a Juan Pablo Duarte como un demócrata radical y revolucionario, un patriota cabal, y eso está bien expuesto en el libro de Quinto Grado de Historia, en el cual se ponen textos y ejercicios sobre el padre de la patria; razón por la cual eso no queda como un asunto aislado, sino como un tema importante, porque fue el personaje que concibió la República Dominicana.

“Él fundó la Sociedad Secreta La Trinitaria, que fue un conglomerado humano que motorizó la ruptura con Haití; fue el principal responsable de este acontecimiento fundamental en la trayectoria histórica del pueblo dominicano”, recordó el director del Archivo General de la Nación al ser entrevistado en el programa D´AGENDA.

El reputado intelectual rechazó de manera categórica que Duarte fuera racista y clasista, como sostienen algunos sectores que buscan restarle crédito a su epopeya libertadora.

“Hay suficiente material que plantea que Duarte no era ningún racista ni clasista conservador, por el contrario, era un demócrata revolucionario radical e incluso, en el libro, se le dedica un acápite sobre las ideas de Duarte plasmadas en su Constitución, que era republicana, que incluye elementos como un cuarto poder municipal; es decir, son elementos de un radicalismo democrático por parte de Duarte, y su idea expresada en otro momento sobre la unidad de raza”, detalló el doctor Casaá.

El académico e intelectual sostuvo que la unidad de raza para Duarte era que, desde el punto de vista factual y deseable, los dominicanos debían ser una especie de fusión de los aportes étnicos que dieron lugar a este pueblo.

“Es decir que es un planteamiento contrario a las visiones conservadoras de racismo, exclusivismo o superioridad de una raza sobre otra; por lo tanto, Duarte tenía un comportamiento contrario a todo eso, era un demócrata muy radical para su época”, insistió el historiador.

Historiador asegura que Haití ocupó por la fuerza y la violencia la parte este de la isla de Santo Domingo

Las versiones de historiadores haitianos y algunos dominicanos en el sentido de que Haití ocupó la parte oriental de la isla de Santo Domingo sin ánimo de colonizarla, sino para evitar que se reinstaurara la esclavitud, son rechazadas de manera tajante por el doctor Roberto Casaá.

“Mi punto de vista plasmado en el libro de Quinto Grado es totalmente contrario a ese criterio; yo creo que sí hubo una ocupación producto de imposición violenta del Estado haitiano que tenía sus propios intereses y que no tenía que ver con la autodeterminación de los dominicanos”, enfatizó el director del Archivo Nacional.

Reconoció que en la parte oriental de la isla había un partido prohaitiano en esa época, pero no se puede decir que ese partido tenía la simpatía de la generalidad de la población, y tampoco la existencia de esa organización fue la causa de la ocupación; los motivos fueron por una necesidad y un motivo del Estado haitiano impuesto a la población dominicana.

“Lo único que hubo fueron unos llamados, que yo lo cuestiono en términos de su legitimidad, de notables de algunas de las ciudades o villas que estaban al oeste de Santo Domingo, es lo único en lo cual se basó Jean-Pierre Boyer, dictador haitiano, para ocupar este país”, precisó Casaá.

Insistió en que eso no le daba legitimidad a Boyer para ocupar nuestro territorio, porque eso no fue un plebiscito, y esos notables no estaban representando a la población, se estaban representando a ellos mismos. Y, a menudo, en varias de las villas no hubo ese tipo de llamamiento, los cuales fueron inducidos, aunque hubo personas que ciertamente hicieron el llamado, pero no fueron muchos.

El prestigioso historiador dice estar plenamente seguro de que la mayoría de las personas que hicieron el llamamiento para que Haití ocupara la parte oriental de la isla fueron forzadas a hacer dicha petición.

Director del Archivo General dice que Santana no debe estar en el panteón nacional por traidor y criminal

Llevar los restos de Pedro Santana al Panteón Nacional fue una decisión injusta del expresidente Joaquín Balaguer porque era un conservador igual que el caudillo seibano, a juicio del director del Archivo General de la Nación, Roberto Casaá.

“Yo creo que Santana no debe estar en el Panteón Nacional; yo creo que fue una decisión injusta de parte del presidente Joaquín Balaguer, que se explica por el hecho de que el exmandatario era un conservador igual que Santana, con las diferencias de las características de la época”, censuró el prestigioso historiador.

El intelectual y académico calificó como contradictorio el hecho de que Balaguer, en su discurso, para llevar los retos de Santana al Panteón, se dedicara a denostarlo, pero el hecho de llevarlo implica un reconocimiento como patriota, y eso no es justo.

“Pedro Santana nunca creyó en la existencia de la República, participó en los procesos de ruptura con Haití, pero él lo hacía bajo el supuesto de que el siguiente paso debía ser la anexión o el protectorado a una potencia”, añadió.

Recordó que su actitud se puso de manifiesto desde los primeros días de marzo de 1844, Santana en todo momento estuvo buscando el protectorado francés, como muchos conservadores, de manera que Santana no era un patriota y eso se demostró con la anexión a España el mes de marzo de 196, lo cual implicó una traición a la patria.

Santana ordenó el fusilamiento de Francisco del Rosario Sánchez y de 21 patriotas más que entraron por Haití para defender la integridad de la patria, de manera que sus manos quedaron manchadas de sangre y no solamente fue un traidor, sino un criminal desde el punto de vista político. “Yo estoy totalmente en contra de que Santana esté en el Panteón Nacional”, recalcó.

Historiador Roberto Casaá cree que en RD hay parte de los restos de Cristóbal Colón

El historiador Roberto Casaá, quien dirige el Archivo General de la Nación, tiene la creencia de que en la República Dominicana hay parte de los restos de Cristóbal Colón, aunque sostiene que en el plano personal no le da trascendencia.

“A mí ese tema nunca me ha interesado, yo no le doy trascendencia; ahora, si me preguntan, yo creo que es probable que una parte de los restos que hay aquí pertenezcan a Cristóbal Colón”, manifestó el reconocido historiador.

Casaá insistió en que “creo que sí, que es probable que sean los retos de Colón; porque yo descarto que el padre Billini en 1877 introdujera una urna falsa, por una cuestión de honradez; el religioso era una persona honrada, era un conservador, pero eso no importa en este momento”.

Por más que quisiera honrar la trayectoria histórica del pueblo dominicano mediante ese descubrimiento, él no se iba a prestar a una trama fraudulenta como lo acusaron las autoridades académicas españolas de que todo era un gran fraude, eso no es cierto. O sea, yo estoy seguro de que esa acusación no es cierta”, precisó el catedrático universitario.

El funcionario, quien dirige la institución que se encarga de preservar la memoria histórica del pueblo dominicano, insiste en que el padre Billini era un hombre muy honrado, aunque personalmente no le ve importancia al asunto, pero reconoce que sería importante para el país, ya que Colón es un personaje de trascendencia universal.

Casaá dijo que, para determinar la verdad, la investigación tendría que ir a un punto muy especializado, como son los análisis de ADN.