Cleveland. La tiroides desempeña un papel determinante en el equilibrio del organismo, ya que sus hormonas regulan procesos esenciales como el uso de energía, la temperatura corporal y el funcionamiento del corazón, el cerebro y los músculos.
El Dr. Ossama Lashin, endocrinólogo de Cleveland Clinic, explica que las alteraciones en esta glándula pueden afectar múltiples sistemas del cuerpo, por lo que su cuidado y detección oportuna son fundamentales.
Entre las afecciones más comunes se encuentra el hipotiroidismo, una condición en la que la tiroides no produce suficiente hormona, siendo la enfermedad de Hashimoto la causa más frecuente. Este trastorno puede manifestarse con cansancio, aumento de peso, estreñimiento, piel seca, sensación de frío, ánimo bajo y alteraciones menstruales, por lo que su identificación temprana resulta importante.
El hipertiroidismo es otra alteración relevante y se caracteriza por una producción excesiva de hormona tiroidea. Puede estar asociado a la enfermedad de Graves, nódulos tiroideos tóxicos o procesos inflamatorios como la tiroiditis. Sus síntomas incluyen palpitaciones, pérdida de peso pese a mantener el apetito, nerviosismo, temblores, sensación de calor, sudoración, evacuaciones más frecuentes y dificultad para dormir.
El endocrinólogo de Cleveland Clinic señala que los nódulos tiroideos son hallazgos comunes, especialmente con el uso de ultrasonido, y que en la mayoría de los casos no son cancerosos. Asimismo, explica que la tiroiditis es una inflamación de la glándula que puede presentarse después del parto, con cambios transitorios en la función tiroidea antes de una recuperación progresiva.
De acuerdo con el Dr. Lashin, las mujeres, los adultos mayores y las personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea u otras enfermedades autoinmunes presentan mayor riesgo de desarrollar estos trastornos. También influyen factores como una ingesta inadecuada de yodo, la exposición a radiación en cabeza o cuello y el uso de ciertos medicamentos.
En relación con la prevención y detección, el especialista aclara que las enfermedades tiroideas autoinmunes no pueden prevenirse completamente, pero es posible reducir riesgos y favorecer la detección temprana. El uso de sal yodada, una dieta con alimentos ricos en yodo y la consulta médica ante síntomas o factores de riesgo son medidas clave. No se recomiendan pruebas de rutina en personas sin síntomas, pero sí acudir al médico si se detecta un bulto en el cuello, dificultad persistente para tragar o cambios en la voz.




