Decenas de líderes mundiales se reunieron este 22 de septiembre en la ONU para expresar su apoyo a una solución de dos Estados para el conflicto israelí-palestino. Diez países, entre ellos Francia y Reino Unido, anunciaron, entre el domingo y el lunes, el reconocimiento del Estado de Palestina, en un histórico momento diplomático tras casi dos años de la guerra en Gaza. Los reconocimientos generaron la condena inmediata de Israel y su gran aliado, Estados Unidos.
Diez nuevos países se sumaron en los dos últimos días al reconocimiento del Estado de Palestina, lo que elevó a 157 el número de naciones que lo reconocen, entre las 193 naciones con asiento en la ONU.
Este lunes anunciaron su decisión Francia, Bélgica -que condicionó la implementación del reconocimiento a la liberación de los rehenes israelíes aún en manos de Hamás-, Luxemburgo, Malta, Andorra y San Marino, todos durante la ‘Conferencia por la solución de dos Estados’, encabezada por la misma Francia y Arabia Saudita, en la víspera del primer debate de la Asamblea General de la ONU.
El domingo ya lo habían hecho Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal.
Esta lista de nuevas naciones que se suman al reconocimiento marca un tono diferente a nivel geopolítico y diplomático, ya que gran parte de estos países son Estados europeos y aliados tradicionales de Israel.
De hecho, varios países habían retrasado su decisión confiando en que Israel frenara su ofensiva sobre la Ciudad de Gaza y permitiera la entrada de ayuda humanitaria, algo a lo que el Gobierno de Benjamin Netanyahu se ha negado. Por el contrario, intensificó su asedio sobre la destruida Franja de Gaza, donde la ofensiva israelí ya ha dejado más de 60.000 muertos.
De estas diez naciones, sobresalen Francia y Reino Unido, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y parte del grupo de las siete economías más avanzadas del mundo, el G7, y de la OTAN. De igual forma, estos dos países albergan a las comunidades judías más grandes de Europa.
Con los nuevos reconocimientos, quedan en minoría poco más de treinta naciones que aún se resisten, entre ellos Estados Unidos, Alemania, Japón o Países Bajos. EFE




