¿Cómo te sientes hoy? Parece una pregunta simple, y muchos respondemos de forma automática «bien» pero analizar la respuesta puede resultar extraño, especialmente si no estamos acostumbrados a observar nuestro mundo interior. Ver e identificar si lo que experimentamos es felicidad, estrés, aburrimiento, monotonía o algo más complejo creo que es el primer paso para entender que todas las emociones —positivas o negativas— son parte natural de nuestra arquitectura humana, de lo que somos, de lo que estamos hechos.
Sin embargo, cuando la vida se siente abrumadora, surge la duda. El cómo podemos gestionar las emociones en momentos de crisis define nuestra salud mental, sin embargo el estigma cultural sigue siendo la principal barrera para buscar acompañamiento profesional. Hoy, en el Día Nacional del Psiquiatra, es necesario como sociedad desmantelar los mitos que nos impiden sanar.
El especialista no es para «locos», es para humanos
El error más común en nuestra sociedad es creer que la psiquiatría es el último recurso para casos de pérdida total de la realidad. Nada más lejos de la verdad. Acudir a un psiquiatra es un acto de higiene mental, tan similar como visitar al cardiólogo por una arritmia o al ortopeda por un esguince en el tobillo.
La debilidad es un mito, la biología es una realidad
Los problemas de salud mental no son defectos de carácter ni falta de fuerza de voluntad humana. Más bien son factores genéticos, ambientales y vivencias personales juegan un papel crucial (Alegría et al., 2018). Así como no juzgamos a alguien por tener gripe, la salud mental no define la valía (el valor) de una persona. Más bien, pedir ayuda es, en realidad, una señal de resiliencia y fortaleza. Es decir «Sí» a la vida.
El peso de «poder con todo»
Existe una enorme presión social (esto lo digo como mujer) por parte de modelos a seguir que enfatizan el trabajo duro a costa de suprimir las dificultades emocionales (NAMI). Ignorar el malestar solo prolonga el tiempo que una persona convive con una enfermedad no diagnosticada. Quizás no se trata de ignorar, también puede ser que se vive muy rápido, por lo que no da chance a detenerse y ver qué esta mal. La ciencia es clara: cuanto antes abordemos el problema, más rápido retomaremos nuestra funcionalidad.
Medicina personalizada: Más allá de la medicación
Uno de los mayores temores es el uso de fármacos, creo que este es el segundo gran desafío. Es vital entender que el tratamiento psiquiátrico es estrictamente individualizado. Cada ser humano es diferente, con necesidades diferentes. El objetivo de un medicamento no es cambiar la personalidad ni «sedar» al paciente, sino reducir síntomas para que la persona pueda volver a ser ella misma. La clave reside en la conversación abierta entre médico y paciente para encontrar un equilibrio entre terapia, cambios de estilo de vida y, si es necesario, apoyo farmacológico.
Un paso a la vez, hacia la sanación
La salud mental no es un estado estático; es una práctica activa. Hablar de lo que sentimos, sin miedo al juicio, es el primer paso para normalizar que el cerebro, como cualquier otro órgano, también necesita atención especializada.
Como experta en marketing médico, muchas veces me corresponde ver, como llegan a las emergencias casos de salud mental, son más frecuentes de lo que creemos. De igual forma, es evidente la angustia de los familiares al no saber que hacer.
En este Día Nacional del Psiquiatra, el mejor homenaje que podemos rendir a estos profesionales de la salud es validar nuestras propias emociones. No esperes a que el vaso se desborde para buscar apoyo. Conversando con la doctora Ana Peguero, médico psiquiatra, ella nos invita a descubrir la calidad de tu salud mental comienza con una pregunta valiente: ¿Cómo me siento realmente?
Por: Johanny Corona, Experta en Marketing Médico y Comunicación




