Porcicultores debatirán en Moca los desafíos sanitarios y productivos de ese sector

SANTO DOMINGO. Productores, técnicos y especialistas nacionales e internacionales se reunirán este miércoles en Moca, para debatir los principales desafíos sanitarios y productivos que enfrenta la porcicultura dominicana, en momentos en que el sector procura fortalecer la bioseguridad, elevar la productividad y avanzar en el control de la peste porcina africana (PPA).

Se trata del II Foro Porcino 2026, encuentro que reunirá a especialistas nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos de la porcicultura dominicana, con énfasis en sanidad, innovación, productividad y sostenibilidad, bajo el lema “Reconstruyendo el futuro porcino: innovación, sanidad y productividad”.

La jornada comenzará a las 2:30 de la tarde y contará con el respaldo de Instituciones Pecuarias Dominicanas (IPD), Ceva y Sanut, empresas vinculadas al desarrollo de la producción pecuaria que auspician este espacio de intercambio técnico orientado a fortalecer la porcicultura nacional.

La agenda académica se iniciará a las 3:00 de la tarde, con la conferencia “Resiliencia sanitaria: cómo sostener productividad, eficiencia y rentabilidad en un escenario sanitario cambiante”, a cargo de la doctora Juliana Calveyra, de Brasil.

A las 4:00 de la tarde se desarrollará el tema “De la ciencia al desempeño: la nueva generación de soluciones para la producción porcina”. Una hora después, el doctor Carlos Piñeiro, de España, abordará “PPA: España, República Dominicana y el nuevo mapa sanitario mundial”.

Otro de los puntos centrales será la conferencia “Ante la nueva realidad sanitaria, ¿cómo podemos continuar produciendo cerdos en República Dominicana?”, programada para las 6:00 de la tarde y que buscará poner sobre la mesa alternativas para sostener la producción frente al actual escenario sanitario.

El II Foro Porcino 2026 procura así convertirse en un espacio para intercambiar conocimientos y experiencias sobre bioseguridad, eficiencia y nuevas herramientas para fortalecer una actividad que continúa enfrentando el reto de controlar la PPA mientras recupera su capacidad productiva.

La actividad se desarrolla en momentos en que la peste porcina africana (PPA) continúa marcando la agenda sanitaria del sector. La enfermedad reapareció en República Dominicana en julio de 2021, constituyéndose entonces en la primera detección en el hemisferio occidental en más de cuatro décadas.
Desde 2023, el Gobierno dominicano, con apoyo de la FAO y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), desarrolla un programa dirigido a fortalecer la bioseguridad, la vigilancia epidemiológica y el control de la enfermedad.

El impacto ha sido significativo. Datos oficiales indican que entre enero y septiembre de 2025 la producción de ganado porcino registró una contracción interanual de 28.1 %, atribuida al rebrote de la PPA en distintas localidades, que obligó al sacrificio de animales y al cierre temporal de granjas afectadas.

Avances en bioseguridad

Para este año, los esfuerzos se concentran en reducir los riesgos de propagación y elevar los niveles de bioseguridad. La FAO informó en abril que 637 granjas, representativas de más del 80 % de la producción nacional, estaban inscritas en el Programa Nacional de Bioseguridad Porcina. Además, las unidades que generan el 25 % de la carne de cerdo comercial del país ya habían obtenido certificación de bioseguridad.

Más de 10,000 productores han recibido capacitación en prácticas preventivas, mientras que la FAO estima que las medidas adoptadas permitieron evitar pérdidas de hasta US$40 millones durante los últimos dos años entre las granjas participantes. Una segunda fase contempla ampliar la certificación a granjas, mataderos y sistemas de transporte, además de reforzar la vigilancia de la PPA.

La enfermedad no representa un riesgo para la salud humana, pero su elevada mortalidad entre los cerdos puede provocar importantes pérdidas productivas y económicas. El sector porcino dominicano genera más de 50,000 empleos y aporta cerca del 70 % del consumo nacional de carne de cerdo, según la FAO.