Santo Domingo.- La Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG) dejó formalmente inaugurada este lunes la Semana de la Ética 2026, mediante un acto que reafirma el compromiso institucional con la promoción de los valores de integridad, transparencia y responsabilidad, tanto en la gestión pública como en la sociedad dominicana.
Durante la actividad se firmó el Pacto por la Integridad en la Educación, una iniciativa orientada a fortalecer la formación en valores desde todos los niveles educativos. Este acuerdo reconoce a escuelas, universidades y centros de formación como actores clave en la construcción de una ciudadanía consciente, responsable y comprometida con el bien común.
El acuerdo contempla la incorporación transversal de la formación en valores ciudadanos en los programas educativos, la capacitación de docentes y actores del sector, la promoción de entornos escolares basados en la convivencia ética y la participación de la comunidad educativa, así como el desarrollo de mecanismos de seguimiento que garanticen la consolidación de una cultura de integridad desde edades tempranas, como base para una sociedad más justa, transparente y democrática.
En el marco del evento además se dio a conocer los detalles que conforman la Política de Debida Diligencia, que tiene como objeto establecer el marco normativo y procedimental para la realización de procesos de debida diligencia sobre servidores públicos y personas vinculadas a instituciones del Estado en posiciones críticas o de confianza, con el fin de prevenir riesgos de corrupción, conflicto de interés, incompatibilidades funcionales y vulneraciones éticas que puedan afectar la integridad del servicio público.
Según destacó la directora general de la DIGEIG, doctora Milagros Ortiz Bosch, la firma de este pacto busca consolidar una alianza estratégica entre las instituciones públicas, el sector educativo y la sociedad civil, con el objetivo de impulsar acciones sostenidas que promuevan la ética, la transparencia y la integridad como pilares esenciales para el desarrollo institucional y social del país.
“La firma del Pacto por la Integridad en la Educación con instituciones del sector educativo representa una acción significativa orientada a fortalecer la formación en valores desde los espacios educativos, reconociendo a las escuelas y universidades como actores fundamentales en la construcción de una ciudadanía crítica, responsable de sus derechos y deberes, comprometida con el bien común”, precisó Ortiz Bosch.
La directora general de la DIGEIG, se refirió además a la Política de Debida Diligencia, asegurando que la misma representa un paso fundamental para fortalecer la transparencia, la prevención de riesgos y la confianza ciudadana en la gestión pública.
Señaló que esta herramienta permite a las instituciones actuar con mayor responsabilidad y apego a la ética, garantizando que cada proceso administrativo y cada decisión se realicen bajo principios de integridad y legalidad.
Asimismo, el Ministerio de Administración Pública, Sigmund Freud, destacó que este compromiso no se trata solo de vigilar, sino de construir un ecosistema de cumplimiento normativo. La firma de este pacto nos recuerda que la ética se siembra desde temprano; es la mejor manera de garantizar que los futuros líderes del mañana serán ciudadanos íntegros, comprometidos con la transparencia, capaces de fortalecer la confianza en las instituciones y contribuir al desarrollo de una sociedad más justa y democrática.
De igual forma, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, destacó los avances que ha tenido el país en materia de lucha contra la corrupción y cómo estos representan una verdadera sostenibilidad constitucional. Asimismo, explicó la disposición del Ministerio de Educación para fortalecer la enseñanza de Moral, Cívica y Ética Ciudadana en las escuelas del país, al afirmar que “vamos a avanzar de manera profunda y acelerada en este compromiso”.
La Sra. Aida Consuelo Hernández, directora del Consorcio de Educación Cívica de la PUCMM, habló en representación de la Comisión Permanente para la Celebración del Día Nacional de la Ética Ciudadana, donde definió el pacto como un paso importante para fortalecer la educación moral, cívica y ciudadana, así como para continuar fomentando los valores en las universidades y los institutos de educación superior, con el propósito de seguir formando buenos profesionales no solo en el ámbito académico, sino también ciudadanos íntegros, guiados por principios éticos, comprometidos con el bien común y la justicia social.
A través de este pacto se busca consolidar una alianza entre las instituciones públicas y el sector educativo para impulsar iniciativas que promuevan la ética, la integridad y la transparencia como pilares esenciales para el desarrollo institucional y social del país.
Entre las instituciones firmantes del pacto se encuentran la DIGEIG, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Gabinete de Niñez y Adolescencia, el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), así como representantes de la sociedad civil.
Más de la Política de Debida Diligencia
La misma se enfoca en la prevención proactiva mediante la evaluación técnica, documentada y sistemática de antecedentes, conductas y condiciones personales y profesionales antes de la toma de decisiones de nombramiento, ascenso, contratación directa o designación en funciones sensibles.
La Debida Diligencia se aplicará a toda persona física cuya vinculación, permanencia o reubicación en la entidad pública implique el ejercicio de responsabilidades decisorias, acceso a información sensible, manejo de recursos públicos o influencia significativa sobre la reputación o integridad institucional.
En ese sentido, el director de Ética de la DIGEIG, Carlos Rosado, destacó la importancia de tener mecanismos claros para verificar que las personas que ocupan posiciones sensibles en el Estado cuenten con las condiciones éticas, profesionales y de integridad necesarias para ejercer sus funciones de manera responsable.





