Según los datos preliminares disponibles que brinda el Servicio Geológico de Estados Unidos, que aún no han sido revisados por un científico, el terremoto generó una alerta roja por posibles víctimas mortales y pérdidas económicas asociadas al movimiento sísmico, lo que indica que son probables altas cifras de fallecidos, daños extensos y un desastre de amplio alcance, posiblemente con necesidad de respuesta nacional o internacional.
La estimación apunta a pérdidas económicas equivalentes a entre 1% y 7% del PIB de Venezuela.
En cuanto a la exposición poblacional, millones de personas habrían sentido distintos niveles de sacudida: más de 7,7 millones estuvieron expuestas a intensidad fuerte, unos 2,3 millones a intensidad muy fuerte, alrededor de 401.000 a sacudidas severas y unas 29.000 a intensidad violenta, según la escala de Intensidad de Mercalli Modificada. EFE





